sábado, 23 de marzo de 2013

Intervención logopédica basada en el modelo conductista.


El objeto de estudio de la psicología conductista, es la conducta observable de los organismos, que tiene que ser descrita en términos de estímulos y respuestas.
Es necesario saber qué clase de estímulo necesitamos, queremos o vamos a utilizar dependiendo de la respuesta que queramos obtener.
El aprendizaje es un cambio duradero en la conducta observable y que se produce gracias a la experiencia.
Una de las características de este modelo es la contigüidad, entendida  como aprendizaje por asociación simple de un estímulo con su respuesta.
En el  Condicionamiento clásico se dan respuestas emocionales y/o fisiológicas debidas a un estímulo. (Estímulos incondicionados o condicionados y respuesta incondicionada o condicionada). Dentro de este, se da la generalización: Que ocurre cuando un estímulo relacionado con el estímulo condicionado produce la respuesta condicionada por sí misma.
Por otro lado, se da la discriminación, entendida como la habilidad de dar distintas respuestas a estímulos relacionados pero idénticos.
Y la extinción, que se produce cuando el estímulo condicionado se da repentinamente en ausencia del estímulo incondicionado.
La psicología conductista se define como la ciencia de la conducta, y la finalidad de esta corriente conductista era predecir la respuesta de un organismo frente a un estímulo determinado. Se da una continuidad biológica entre la conducta animal y la humana.
Como método de estudio, se utilizaba el método hipotético-deductivo.

TRATAMIENTO LOGOPÉDICO EN AFASIA
Se trata de Luisa, una mujer de 65 años, que ha sufrido un derrame cerebral.  Debemos adaptar el tratamiento a la persona, aprovechar los restos de lenguaje para el posterior tratamiento, proponer ejercicios de complejidad gradual.
Inicialmente, Luisa presenta una expresión escasa,  y un moderado mutismo, por lo cual, podremos utilizar un sistema de comunicación basado en pictogramas o dibujos. Para superar el mutismo de Luisa e intentar conseguir un lenguaje voluntario, podemos utilizar ejercicios de series, como números, las letras del abecedario, poesías, refranes, canciones, etc.  Expresiones cotidianas automatizadas, como: Hola, buenos días /noches, adiós, etc.
También puede ser muy útil trabajar con ámbitos cercanos a la persona, como son nombres de personas de su familia, para así, tratar de favorecer el lenguaje automático e ir abandonando progresivamente el mutismo de Luisa.
Puesto que el neurólogo ha descubierto que Luisa tiene afectada la articulación, hemos pensado que un ejercicio que puede ser muy beneficioso para mejorarla, es el uso de la onomatopeya, para lo cual, podemos utilizar un sistema de tarjetas con dibujos de animales con la onomatopeya escrita debajo de estos y pedirle a Luisa que lea dichas tarjetas. Esto mejora la articulación, pero también la movilidad y el tono de los órganos bucofonatorios.
Es también muy importante trabajar la producción de vocales, por lo cual lo trabajaremos en forma de interjecciones, como: ¡huy!, ¡ah!,¡eh!.
Después trabajaremos los fonemas consonánticos, desde los más sencillos a los más complicados.
La respuesta siempre que Luisa haga el tratamiento correctamente, consiguiendo los objetivos marcados en este, reforzaremos de forma positiva con contacto físico (palmada suave en el hombro, caricias, abrazos, chocar las palmas,…). O mediante la expresión facial (sonrisas, asentimiento,…). También mediante palabras de ánimo (lo estás haciendo muy bien, sigue así, ánimo, genial, estoy muy orgullosa de ti,…)

TRATAMIENTO LOGOPÉDICO EN DISFAGIA
Roberto tiene 39 años de edad y padece una disfagia. La sala de espera de la clínica de logopedia a la que acude, habitualmente tiene un aroma de ambientador de fresa; a Roberto esto no le causa ninguna reacción consciente ni inconsciente, de hecho, cuando entra en la consulta, la logopeda  realiza la rutina de exploración de la boca  de Roberto antes de empezar la sesión de logopedia; y observa, como es habitual,  que la boca de Roberto está seca, apenas sin saliva. A la semana siguiente, Roberto vuelve a la clínica, y, al oler el ambientador de fresa, se acuerda de la tarta de fresa que su abuela preparaba que a él tanto le encanta, e inconscientemente saliva. Al entrar a la consulta, mientras la logopeda le hace la exploración bucal, se da cuenta de que Roberto ha salivado. A lo largo de la semana, observa la misma reacción fisiológica de salivación de Roberto; entonces se da cuenta de que es por el ambientador de fresa
Siempre que Roberto acude a la consulta de logopedia, saliva a causa el ambientador de fresa.
Así, el estímulo incondicionado, sería la tarta de fresa, la respuesta incondicionada, la salivación. El estímulo neutro sería el ambientador de fresa, que no provoca inicialmente ninguna respuesta fisiológica en Roberto. El estímulo neutro, pasará a ser estímulo condicionado, provocando la respuesta fisiológica de Roberto, la respuesta condicionada: La salivación.

TRATAMIENTO LOGOPÉDICO EN DISFEMIA
Marina, es una niña de 11 años. Tiene disfemia y acude a la clínica de logopedia para seguir un tratamiento. En la clínica siempre hay un hilo musical de fondo mientras Marina hace el tratamiento. El  hilo musical es molesto para Marina, puesto que la desconcentra mientras el realiza el tratamiento. Al ver la logopeda que Marina está haciendo muy bien su tratamiento, decide apagar la música.
Aquí, veríamos un reforzador negativo por evitación, puesto que para Marina el hilo de música es desagradable, y al hacer bien el tratamiento, se libra de esto.

Julio es un niño de 10 años. Tiene disfemia y acude a la clínica de logopedia para seguir un tratamiento.  Siempre que Julio hace bien todas las tareas, la logopeda le autoriza para no ir a la sala de televisión, puesto que ver la tele es algo desagradable para él.

ASPECTO POSITIVO DEL MÉTODO CONDUCTISTA
Podemos considerar que el refuerzo positivo empleado en este método, fomenta la motivación del paciente, que a su vez favorece el proceso de ejecución del tratamiento.

CRÍTICA AL MODELO CONDUCTISTA
Este modelo recibe críticas al centrarse en el estímulo – respuesta, centrándose en lo observable, dejando de lado al individuo, ya que se le considera como un objeto pasivo al cual el ambiente influye sin que sea recíproco.
También deja de lado las emociones, sentimientos, pensamientos, etc. del individuo, el cual es tratado como paciente u objeto, no como persona.








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